Feb 2, 2012

Esos libros por los que es imposible pagar

Soy usuario de libro electrónico desde hace tres años y desde el principio ha habido una constante frustración que es encontrar los libros que uno quiere leer y que estén disponibles en las plataformas de distribución.

Pero salvo que quieras leer algo actual, es casi misión imposible. Y todo viene una vez más de la sinrazón y la cabezonería de un sector, el editorial, que resistente a aprovechar los cambios en el modelo de negocio pretende blindar el mismo mediante el uso de lobbies políticos que por la vía legal imposibiliten que el sector cambie.

Y esto es como un río con una presa deficiente, que llega el momento en que se rompe. Y luego la culpa nos la echan a nosotros, los usuarios.

El caso es que hay cientos de miles de ebooks por ahí disponibles para bajar gratis. Yo he perdido muchas, pero que muchas horas buscando ciertos títulos y hubiera pagado gustosamente por ahorrarme todo ese tiempo por entrar a la Store y tenerlo en un clic.

Alguna vez he tenido que bajar 2 y 3 Gb de libros en colecciones para conseguir un ejemplar de algún libro descatalogado y que ya no encuentras ni impreso ni por supuesto en digital salvo que algún loco idealista y altruista lo haya escaneado.

Sí señores, mi tiempo vale dinero y yo cuando aprecio algo no me duelen prendas pagar lo que vale, siempre que no sea una tomadura de pelo.

Y como digo, las editoriales, en lugar de ver el negocio y adaptarse pretenden minar este sector para que no crezca porque tienen miedo a perder el mango de la sartén.

Por eso ponen precios fijados por ley a formato electrónico cuyo coste de copia es exactamente cero. Porque si ya tienes que dimensionar una estructura de distribución de comercio electrónico para X ventas la inversión inicial es grande sí, pero escalar es muy barato y cada nueva copia que se descarga únicamente tiene el coste de estar ahí online.

Esta industria está condenada a morir del mismo modo que la industria de la música y la industria de la distribución de películas. Solo que en este caso morirá por cabezonería extrema y por no saber aprender de los errores ajenos. Por supuesto la culpa la tendremos los usuarios, como no.

Si ya tienes montada una plataforma de e-commerce para distribuir ebooks de las últimas novedades ¿cuanto cuesta realmente digitalizar y ofertar precios decentes por libros que están produciendo exactamente 0 euros, o lo que es más, ocasionando un coste en concepto de almacenamiento físico? ¿No tendría más sentido darle salida electrónicamente si ya no es rentable su impresión? Pues no debe ser tan obvio cuando no lo hacen y te obligan a leer lo que ellos quieren o a fastidiarte.

Y luego está, claro, cuando por fin consigues el libro que quieres y la editorial ha decidido que como pagas por descargarte algo electrónico es posible que seas un delincuente en potencia. Ahí están los software anticopia volviendo nuevamente a culpabilizar y a ponérselo difícil al que te paga por el contenido. No hay nada más gratificante que comprar un Blu Ray y que te llamen delincuente cuatro veces antes de que empiece la peli. Luego se extrañan de que se bajen de Internet. Eso se llama cuidar al usuario. Y con los libros pasa igual. Te ponen un magnífico DRM para que solo puedas verlo y no puedas prestarlo, por ejemplo. Casi que ni el libro es tuyo simplemente tienes el derecho a leerlo y ya está.

Por no hablar de que al estar fijado por ley un libro que impreso te cuesta 15 euros a lo mejor en ebook pretenden que pagues 12 por él porque claro, si cobran menos se mueren de hambre como Rosario Flores.

Ya sé que no voy a poder ver series a través de Netflix, que no va a venir a España gracias a la maravillosa industria y a los vividores de los derechos de autor. Ya sé que esta plataforma que cuesta 8 dólares al mes y a través de la cual puedes ver, en EEUU, muchísimas pelis y series, no la vamos a tener. Ni a 8 ni a 60. Y luego, como digo, se extrañan de la piratería. Se extrañan de que la gente no quiera pagar 30 euros por una edicion basura o que no quiera esperar medio año a ver la serie. Hace 10 años vale, pero ahora a medida que se emite en USA internet se llena de spoilers y si algo te gusta simplemente no aguantas la espera.

Si algo es posible a nivel técnico y no se implementa porque un lobby lo bloquea entonces me siento con la completa libertad de pasarme al lobby por el forro y buscarme la vida para conseguirlo de otra manera, que no va a reportar ninguna clase de beneficio. Seré un lucro cesante, sí. Pero gracias a su cabezonería irracional y absurda y a su miedo estúpido y a su inmovilismo.

Como siempre la culpa será nuestra. De la gente cuyo delito consiste en demandar contenidos que la industria no se atreve a proporcionar.

Esto es la crónica de una muerte anunciada. Pero muy, muy lenta y muy muy anunciada. Hacer oídos sordos para luego llorar no os va a servir de nada. Por idiotas os lo tenéis merecido.

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